El hombre que se estrelló contra la tierra: El Universo de Nicholas Ray

https://notoriousediciones.com/producto/el-universo-de-nicholas-ray/

Notorious Ediciones añade a su colección de monográfico sobre cineastas a Nicholas Ray, la encarnación de un Hollywood maldito, romántico y a la deriva. Su obra, un constante proceso de minuciosa y al tiempo anárquica autodestrucción, es más que una colección de películas, una de momentos, de iluminaciones. Mítico y olvidado, director contrario, Ray continua como pieza extraña en todos los contextos en los cuales trabajó. El volumen, además del aparato de imágenes de costumbre, desmenuza su filmografía película a película e incluye un amplio diccionario biofilmográfico. Esa mitad me corresponde, tratando de articular a Ray en las distintas llamadas, buscando adelante y atrás en el tiempo, entre sus oscuros años como trabajador del New Deal y sus derivas finales, fantasmagóricas.

 

«Ray, Nicholas

Artista convencido vivió el tiempo de los artesanos y su declive; y en ambos fue singular y en ambos se vio atrapado. Bien pudo haber sido uno de esos directores fugaces: llegan dicen lo que tiene que decir y desaparecen. En Los amantes de la noche toda su poética aparece delimitada y perfecta. Tardó dos años en estrenarse. Aquello ya presagiaba la convulsión de su carrera, la tensión entre las aspiraciones y las necesidades en el marco del cine norteamericano de la década de los 50. Su carrera comenzaba en la decepción, en la misma inadaptación de sus héroes. Tal y como titula Patrick McGilligan su biografía: un glorioso fracaso. Escribe que «Nicholas Ray era una especia de puzle humano cuyas piezas se dispersaban y perdían en el tiempo. Muchos de sus films estaban habitados por jóvenes magullados, amenazados, heridos o agitados por sucesos que escapaban a su control. Su sufrimiento por lo común comenzaba en la juventud, su fuente: un secreto allí enterrado».

Había sido Nicholas Kienzle nacido cerca de La Crosse, Wisconsin en 1911 y se reinventó desde sus heridas. Marcado por el alcoholismo de su padre, que heredó como forma de anestesiarse a la realidad, y también por una serie de mentores que fue encontrando a cada paso del camino. Antes de Hollywood, solo había estado con los mejores. El arquitecto Frank Lloyd Wright, Kazan y Houseman en el teatro y la radio, el folklorista Alan Lomax. Su medida era la excelencia, la vanguardia. En el cine encontró un medio-compendio, un delta donde las otras artes que había practicado se reunían. Parecía tenerlo todo para dominarlo, pero Ray no flotó en esas aguas plácidamente, sino que se peleó contra ellas. Buscaba su propia fórmula para ese lenguaje. No lo hizo en la forma, sino en el lirismo. Sus películas se mueven entre escenas comunes, que podía haber rodado cualquiera, y escenas, fulgurantes, que solo podía rodar él.

Durante un tiempo resistió mal que bien en un mismo lugar, RKO, pero luego se lanzó a una carrera contra el tiempo, como si intentase hacer frenéticamente todas las películas que le quedaban dentro. Sabía que sus días en Hollywood estaban contados, que todo el mundo le quería fuera. Cuando gastó América se fue a Europa a despeñarse desde el punto más alto, desde el más caro. Con Samuel Bronston se convirtió en el más improbable gestor de epics. Su paso por ellos fue todavía más acelerado; velocidad terminal. Después Europa, la marginalidad, la docencia y el cine experimental. Libre de todo menos del veneno de la imagen. En 1974 Ray realizó el segmento The Janitor en una película S con intenciones de experimento. Escatológica y fea, como ya era él mismo, confronta su terrible decadencia de místico patético, y termina en un fulgor lúcido: Ray dispara contra su propia imagen en pantalla, aniquilándola. No conforme con lo metafórico se decidió por lo literal: la muerte registrada y eterna en Relámpago sobre agua. La agonía del celuloide paradójico: arte efímero que dura para siempre. La síntesis de Ray: narcisismo y pudor en combate.»

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s