La versión del diablo: El Cardenal Richelieu

 

A la venta: https://www.elcorteingles.es/cine/A25670004-el-cardenal-richelieu-dvd/

https://www.fnac.es/a1451728/El-Cardenal-Richelieu-DVD-Cesar-Romero?Origin=fnac_google

Extracto del cuaderno interior

*Como director, esta vez George Arliss tuvo a su servicio a Rowland V. Lee, que ya queda dicho rodó back-to-back una versión de los mosqueteros de Dumas. Rowland V. Lee había sido ayudante del pionero Thomas Ince, quien lo llevó a Hollywood como actor pese a que no proseguiría con esa carrera, sino que preferiría la escritura, la producción y la dirección en una labor integral muy habitual en unos tiempos todavía pioneros. V. Lee dirige su primera película en 1920 y a la última, la siniestra aventura de piratas El Capitán Kidd (Captain Kidd), en 1945; un título que en cierto modo sintetiza sus intereses: el relato aventurero, los ambientes misteriosos, cierto barroquismo escenográfico y no poco tono truculento.


Eso no significa que no se moviese con habilidad tanto entre los géneros o variedades a la moda en distintos periodos, en los presupuestos más o menos ajustados o sustentando vehículos estelares para George Bancroft, Gary Cooper, Clive Brook o Pola Negri. Todo lo cual le aseguraba una posición en la industria que, incluso, le permitía fugas como Zoo in Budapest (1933), una película poética y simbolista, muy conectada a tendencias artísticas de la época que utilizaba el cuento de hadas y diversos elementos surrealistas con Loretta Young como heroína.

Antes de sumarse a la unidad de Arliss había dirigido un estrepitoso éxito comercial que, además, lo había puesto en contacto tanto con las adaptaciones literarias como con el relato de época: El Conde de Montecristo. Como Robert Donant como protagonista y un soberbio plantel de secundarios, la película estaba lujosamente elaborada y en cierto modo resiste el paso del tiempo como una aportación canónica a las versiones de Alexandre Dumas. No extraña que V. Lee fuera en encargado de traer a los mosqueteros al sonoro y tampoco que Arliss se interesase en él para su reverso de la trama, pudiendo ofrecer así sendos relatos complementarios. (…)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s