Inspector Barnaby: Investigación criminal

 

A la venta: https://www.elcorteingles.es/cine/A21587288-investigacion-criminal-dvd/

Extracto del cuadernillo:

*(…) Aunque Investigación criminal pertenece en puridad al procedimental típico de principios de los 50, aquel que sistemáticamente se centraba en el relato de la abnegación de las fuerzas policiales en sus múltiples departamentos con técnicas formales realistas, posee la suficiente personalidad propia. No lleva, como decía, el tono documental y la sequedad tan lejos como Without Warning!, que era una aleación de novela kiosko y narrativa forense, pero a cambio plantea una solución narrativa que permite capturar toda la actividad de esa comisaria desde los aspectos mínimos (las secretarias, las ruedas de reconocimiento…) a los más espectaculares (tiroteos, despliegues de fuerza, situaciones límite…) en un tapiz donde no se jerarquiza, y por ello funciona con naturalidad, la relajación y la tensión, el humor y el dramatismo. En la cotidianidad todo aparece diluido en todo, todo se mezcla y la ternura o la nota de humor surgen del mismo modo natural que la violencia, la manipulación o la desesperación. El gran igualador es la mirada compasiva, pero determinada, de Barnaby/Robinson.

Investigación criminal parece el formón, el grado cero, de series futuras como Canción triste de Hill Street o Policías de Nueva York producidas y creadas por Steve Bocho en los 80 y 90 o incluso de las novelas sobre el Distrito 87 en la imaginaria ciudad de Isola escritas por Ed McBain. También se asemeja, al predefinir una estructura en fragmentos y subtramas donde se va entrecortando de una a la otra típicamente televisiva, a otra obra singular como es Un crimen por hora, fuga inglesa de John Ford en 1958. En ella Jack Hawkins era un equivalente al comisario Barnaby de Edward G. Robinson, pero en un rasgo clásico fordiano Hawkins tenía en la historia el colchón de una familia que servía como palpable lugar al que volver. Para Barnaby, en cambio, la familia es un off al que nunca puede acceder; incluso Laven estructura un simbólico detalle: una flor en la solapa que Robinson se quita y pone continuamente para una cita con su esposa siempre aplazada.

“Tengo un trabajo y lo hago lo mejor que sé”, resume Barnaby en un momento. Es una declaración vital y ética. Un modo de estar en el mundo. *

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s